¿Alguna vez han soñado con un viaje que les transporte a un mundo de cuento de hadas, donde la majestuosidad de la naturaleza es la protagonista y cada curva del camino revela una postal viviente?

Yo sí, y déjenme decirles, el famoso Glacier Express no solo cumplió mis expectativas, ¡las superó con creces! Este tren, cariñosamente conocido como “el expreso más lento del mundo”, no es solo un medio de transporte; es una experiencia que te envuelve, permitiéndote desconectar y sumergirte por completo en el corazón de los Alpes suizos.
Recuerdo la emoción al ver por primera vez sus icónicos vagones panorámicos, diseñados para ofrecer vistas ininterrumpidas de un paisaje que te quita el aliento.
A lo largo de sus más de 290 puentes y 90 túneles, fui testigo de cómo las cumbres nevadas se fundían con valles verdes esmeralda, lagos cristalinos y cascadas imponentes.
Es una travesía que te hace sentir pequeño ante la grandeza del mundo, pero a la vez, increíblemente conectado con cada rincón que se despliega ante tus ojos.
Pero no todo es solo paisaje; hay un encanto especial en la lentitud de su recorrido, en la posibilidad de saborear cada momento, cada sorbo de café o copa de vino mientras la historia de Suiza se narra a través de los audífonos.
Muchos se preguntan si realmente vale la pena la inversión, si la “Clase Excellence” es un lujo necesario o si hay formas de disfrutar esta joya sin que el presupuesto se dispare.
Créanme, después de vivirlo en carne propia, tengo un montón de secretos y consejos prácticos que he ido recopilando y que quiero compartirles. Desde las mejores épocas para viajar, qué asiento elegir para esas fotos de ensueño, hasta cómo optimizar cada minuto y cada céntimo.
Vamos a desentrañar juntos la magia de este tren. ¡Te desvelaré todos los detalles para que tu viaje sea simplemente perfecto!
¡Hola a todos, viajeros de ensueño y amantes de las emociones que nos regalan los caminos menos transitados! ¿Están listos para sumergirse conmigo en una aventura que, les prometo, les robará el aliento?
Ya les adelanté un poquito en la introducción mi fascinación por el Glacier Express, ese “expreso más lento del mundo” que teje su magia a través de los Alpes suizos.
Pero no se queden solo con mi entusiasmo; hoy quiero desgranarles cada detalle, cada suspiro que este viaje me provocó, y por supuesto, compartirles esos secretos que solo se aprenden viviendo la experiencia en carne propia.
Prepárense para una inmersión total en esta maravilla sobre raíles.
Elige tu asiento en el paraíso: Un dilema de panoramas
¿Derecha o izquierda? La clave para no perderse nada
¡Ay, la elección del asiento! Parece un detalle menor, pero créanme, puede hacer la diferencia entre una buena foto y esa imagen de postal que se quedará grabada en su memoria para siempre.
Cuando yo viajé, me obsesioné un poco con este tema y después de mi experiencia, puedo decirles con total convicción: si su viaje es de Zermatt a Chur o St.
Moritz, intenten conseguir un asiento en el lado derecho. ¡Es donde la magia sucede con mayor frecuencia! Verán cómo los valles se abren, los picos nevados se acercan y los paisajes se despliegan de una manera que realmente te deja sin palabras.
Si el recorrido es en la dirección opuesta, de Chur/St. Moritz a Zermatt, entonces el lado izquierdo será su mejor aliado para esas vistas espectaculares.
Yo tuve la suerte de viajar de Zermatt a Chur y cada curva, cada túnel, era una nueva sorpresa. Recuerdo perfectamente cómo me aferraba a mi cámara, intentando capturar la inmensidad de las montañas, pero al final, decidí simplemente guardar el teléfono y dejarme llevar por la belleza.
No hay lente que capture lo que sienten tus ojos y tu corazón en ese momento.
Primera, Segunda o Excellence: ¿Cuál es tu lujo?
Aquí es donde la cosa se pone interesante y donde mi experiencia les va a ser de oro. Cuando uno piensa en un tren panorámico como este, la primera pregunta que salta es: ¿qué clase elijo?
Y es que las opciones son tentadoras: Segunda Clase, Primera Clase y la exclusiva Excellence Class. Yo he probado la Primera Clase y, la verdad, fue espectacular.
Los vagones son modernos, con detalles de decoración que te hacen sentir realmente especial, y esa posibilidad de tener asientos para dos te da una intimidad que se agradece muchísimo.
Es como viajar en tu propio salón con vistas a un cuadro en constante cambio. Pero ojo, que la Segunda Clase también es una maravilla. Las ventanas panorámicas son las mismas, enormes y envolventes, y los asientos son amplios y cómodos.
La principal diferencia es el espacio extra y la opción de asientos dobles en Primera Clase. Y luego está la Excellence Class. ¡Uf!
Esa es otra liga. Es un lujo que, sinceramente, si el presupuesto lo permite, hay que vivir al menos una vez en la vida. Garantía de asiento junto a la ventana, un servicio de conserjería que te atiende en todo, una tableta para el entretenimiento y ¡un menú de hasta 7 platos con maridaje de vinos!
Para mí, es el tipo de experiencia que guardaría para una ocasión muy especial, como un aniversario. No solo es un viaje, es una celebración sobre ruedas.
Después de verlo con mis propios ojos, entiendo por qué la llaman una de las atracciones más exclusivas de Suiza.
El calendario del viajero: cuándo es el momento ideal
Invierno Mágico o Verano Radiante: cada estación su encanto
¿Cuál es la mejor época para subir al Glacier Express? Esta es una pregunta que me hacen muy a menudo y mi respuesta es siempre la misma: depende de lo que busques.
Yo tuve la fortuna de viajar en invierno, y fue, sencillamente, mágico. Los paisajes nevados son de cuento de hadas, con esa blancura inmaculada cubriendo las montañas y los valles.
Te sientes como dentro de una postal navideña. Sin embargo, los días son más cortos y la visibilidad puede ser un desafío si hay tormentas de nieve. Pero no se equivoquen, el verano también tiene su propio encanto.
Los valles se visten de un verde esmeralda vibrante, las flores alpinas florecen y los lagos brillan con un azul intenso. Además, en verano hay una oferta ampliada de trenes, con el doble de frecuencia que en invierno, lo que te da más flexibilidad.
Mi hermana, que viajó en verano, me contó que la posibilidad de ver los pueblos alpinos con vida, las cascadas en su máximo esplendor y el Gran Cañón Suizo, la Garganta del Rin, con su majestuosidad, fue algo inolvidable.
La primavera es una mezcla interesante, con las cumbres aún nevadas y los valles empezando a florecer, y suele haber menos turistas. Cada estación pinta un cuadro diferente, y el Glacier Express es un lienzo que se adapta a todos.
Consejos para maximizar tu tiempo y vistas
Sea cual sea la estación que elijas, un consejo de amiga: si vas en invierno, toma el tren más temprano por la mañana. Así aprovechas al máximo las pocas horas de luz del día en los Alpes suizos.
Y si eres como yo, que te encanta saber la historia de cada lugar que visitas, no olvides usar los audífonos que te proporcionan a bordo. Son una joya, te van narrando detalles fascinantes sobre los paisajes, la cultura y hasta la fauna que te rodea.
Es como tener un guía personal que te acompaña en cada kilómetro. Recuerdo una anécdota de mi viaje: estábamos cruzando el viaducto de Landwasser y justo en ese momento el audio explicaba su increíble ingeniería.
Fue un momento de conexión total con el lugar, ¡piel de gallina!
Ruta de ensueño: Tesoros que no te puedes perder
De Zermatt a St. Moritz: Un recorrido por los “highlights”
El viaje completo del Glacier Express, que une Zermatt y St. Moritz, es una travesía de aproximadamente 8 horas y cubre unos 291 kilómetros, atravesando 291 puentes y 91 túneles.
Es un verdadero espectáculo visual. Entre los puntos más icónicos, no puedo dejar de mencionar el impresionante Viaducto de Landwasser, una obra maestra de la ingeniería que parece sacada de una película.
Es ese momento en que el tren parece suspendido en el aire, y yo, de verdad, sentí una mezcla de vértigo y asombro indescriptible. Otro punto clave es el Paso de Oberalp, el punto más alto de la ruta, a más de 2000 metros de altura, donde las vistas son simplemente brutales.
Además, el tren pasa por la línea del Albula, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con sus túneles en espiral y su armoniosa integración en el paisaje.
Y, por supuesto, la Garganta del Rin, conocida como el Gran Cañón Suizo, te dejará boquiabierto con sus impresionantes formaciones rocosas. Cada uno de estos lugares tiene su propia historia y su propia belleza, y el tren te permite disfrutarlos desde una perspectiva única.
Es como si la propia Suiza te abriera sus brazos y te contara sus secretos.
Tramos cortos con grandes emociones: ¿Vale la pena?
Aunque el recorrido completo es una experiencia épica, no todos tenemos la suerte de disponer de 8 horas. ¡Y no pasa nada! El Glacier Express tiene varias paradas intermedias, lo que te permite elegir tramos más cortos y adaptar el viaje a tu itinerario.
Por ejemplo, puedes hacer el tramo de Zermatt a Chur, que dura unas 5 horas, o de Andermatt a St. Moritz, que son casi 5 horas. Para mí, esto es un punto súper importante, sobre todo si están haciendo una ruta por Suiza y quieren probar la magia del Glacier Express sin comprometer todo el día.
Yo conocí a una pareja que hizo el tramo de Brig a Chur y quedaron encantados. Decían que fue tiempo suficiente para saborear la experiencia y tomar fotos increíbles.
La verdad es que cualquier tramo te ofrece una muestra generosa de la belleza alpina.
Descifrando el costo: ¿Cuánto duele el bolsillo?

Billetes y reservas: la verdad de los precios
A ver, seamos honestos: Suiza no es precisamente el país más barato del mundo, y el Glacier Express no es la excepción. Pero, ¡que eso no les asuste! Con un poco de planificación, se puede hacer que este sueño sea una realidad.
El precio se compone de dos partes: el billete de tren para la ruta y la reserva de asiento, que es obligatoria en todas las clases. Por ejemplo, un billete completo de St.
Moritz a Zermatt en Segunda Clase ronda los 159 CHF, más unos 49 CHF de reserva de asiento en temporada alta. En Primera Clase, el billete es de aproximadamente 272 CHF más la misma reserva.
Y si pensamos en la Excellence Class, a ese billete de Primera hay que sumarle un suplemento de unos 420 CHF, lo que eleva el total a partir de los 727 CHF por persona.
Entiendo que es una inversión, pero créanme, las vistas y la experiencia valen cada franco.
| Clase de Viaje | Costo del Billete (aprox. CHF) | Costo Reserva de Asiento (aprox. CHF) | Servicios Destacados |
|---|---|---|---|
| Segunda Clase | 159 – 191 (St. Moritz – Zermatt) | 49 (temporada alta) | Ventanas panorámicas, asientos cómodos, mesas plegables, enchufes, servicio de catering a bordo (costo aparte) |
| Primera Clase | 272 – 307 (St. Moritz – Zermatt) | 49 (temporada alta) | Ventanas panorámicas, asientos más amplios y modernos, compartimentos para 2 personas, mayor espacio, menú a la carta (costo aparte), servicio de catering |
| Excellence Class | 727+ (incluye billete 1ª clase y suplemento 420 CHF) | Incluida en el suplemento | Asiento garantizado en ventana, asientos lounge, conserje personal, tableta con infoentretenimiento, Glacier Bar exclusivo, menú gourmet de 7 platos con vinos |
Pases y trucos para ahorrar
Aquí viene la parte que más nos gusta a los viajeros: ¡cómo ahorrar! Si tienen un Swiss Travel Pass, un Eurail Pass o un Interrail, ¡están de suerte! El viaje en el Glacier Express les sale “gratis”, en el sentido de que no pagan el billete base, solo la reserva de asiento.
¡Esto es un truco genial! Yo lo usé y me ahorré un dinerillo que pude invertir en un delicioso almuerzo a bordo. También existen pases como el Half Fare Pass o el Day Pass que pueden reducir el costo.
Es fundamental investigar bien qué pase se adapta mejor a su itinerario completo por Suiza. Y un consejo extra: reservar con muchísima antelación es crucial, especialmente si viajan en temporada alta, porque los asientos se agotan rápido.
Se recomienda reservar al menos con 93 días de antelación. ¡No se confíen!
Gastronomía a bordo: un festín con vistas
Placeres culinarios entre montañas
¿Comer en un tren mientras los Alpes desfilan por tu ventana? ¡Sí, por favor! La experiencia gastronómica a bordo del Glacier Express es otro de sus grandes atractivos.
En Primera y Segunda Clase, tienes la opción de pedir a la carta o disfrutar de un menú del día, que incluye desde aperitivos hasta comidas más elaboradas.
Yo probé el menú de tres platos y, les confieso, fue una delicia. Saborear un plato caliente mientras la nieve caía suavemente fuera era una sensación indescriptible.
Los precios de un menú de tres platos pueden rondar los 43 CHF. En la Excellence Class, como ya les adelanté, la cosa es aún más sofisticada, con un menú de 7 platos maridado con vinos seleccionados.
¡Es una experiencia gourmet de verdad! Pero si son como yo y les gusta llevar sus propios snacks o una botellita de vino para brindar, ¡adelante! Nadie les va a poner mala cara, y es una forma de personalizar aún más su viaje.
El momento del brindis: capturando la esencia
Hay un momento en particular del viaje que me encantó: el brindis. Es algo casi ceremonial. Con una copa de vino suizo en mano, mientras el tren serpentea entre paisajes de ensueño, sientes que eres parte de algo mágico.
Para mí, fue un momento para reflexionar sobre la grandeza de la naturaleza y la maravilla de la ingeniería humana. Si tienen la oportunidad, pidan una copa de vino local y brinden por la aventura.
¡Les aseguro que ese recuerdo será tan vívido como las vistas que los rodean! Además, la vajilla en Primera Clase es de una calidad que te hace sentir en el mismísimo Polar Express, elevando la comida a una experiencia cultural suiza en sí misma.
Preparativos finales: ¡Que no se te olvide nada!
Conexión y comodidad: tus aliados en el viaje
Hoy en día, ¿quién viaja sin estar conectado? Afortunadamente, el Glacier Express ofrece Wi-Fi a bordo, así que podrán compartir sus historias y fotos en tiempo real (o al menos intentarlo, porque las vistas te distraerán constantemente).
Y no se preocupen por la batería de sus dispositivos, hay enchufes en los asientos para cargar todo lo que necesiten. La comodidad es clave para un viaje de 8 horas, y los vagones están diseñados para ello, con aire acondicionado y un sistema de audio multilingüe para los comentarios.
Mi recomendación personal es que lleven ropa cómoda, capas para adaptarse a los cambios de temperatura (especialmente si bajan en alguna parada) y, por supuesto, una buena cámara.
Aunque, insisto, a veces es mejor simplemente observar y guardar esos momentos en el corazón.
Más allá del tren: explorar los destinos
El Glacier Express conecta destinos increíbles como Zermatt y St. Moritz, dos joyas de los Alpes suizos. Zermatt, con el majestuoso Matterhorn como telón de fondo, es un paraíso para los amantes de la montaña.
Y St. Moritz, con su elegancia y sus lagos alpinos, es sinónimo de lujo y bienestar. Mi consejo es que, si tienen tiempo, dediquen al menos una o dos noches en cada uno de estos lugares.
Exploren sus calles, prueben la gastronomía local y sumérjanse en su ambiente. El viaje en tren es la cereza del pastel, pero los destinos son el pastel entero.
Recuerdo que en Zermatt me quedé hipnotizada por las vistas al Cervino, ¡es que es aún más impresionante en persona! Y en St. Moritz, disfrutar de un chocolate caliente con esas vistas alpinas fue el cierre perfecto a mi aventura.
¡No dejen de planificar también su estancia en estas ciudades! Espero que esta guía, llena de mis propias vivencias y un montón de datos prácticos, les sea de gran utilidad.
Recuerden, el Glacier Express no es solo un viaje, es una historia que vivir, un recuerdo que atesorar y una experiencia que, estoy segura, les transformará.
¡Hasta la próxima aventura, exploradores!
Concluyendo nuestro viaje de ensueño
¡Y así, mis queridos aventureros, llegamos al final de este recorrido virtual por el majestuoso Glacier Express! Espero de corazón que hayan sentido la misma emoción que yo al recordar cada paisaje, cada curva y cada detalle de esta experiencia inolvidable. Para mí, más allá de las fotos perfectas o los comentarios en redes sociales, lo que realmente se queda grabado en el alma es la sensación de insignificancia ante la grandiosidad de la naturaleza suiza y el asombro por la ingeniosidad humana que hizo posible un tren como este. Es un viaje que te renueva, te inspira y te recuerda la belleza de detenerse, observar y simplemente existir en el momento, desconectando del ruido exterior para conectar con la majestuosidad que te rodea. Recuerdo vividamente un momento en que dejé caer la cámara y simplemente observé cómo los picos nevados se elevaban hacia un cielo azul inmaculado; fue una lección de humildad y una inyección de paz. Si tienen la oportunidad de embarcarse en esta aventura, ¡no lo duden ni un segundo! Vivan su propia historia sobre raíles y dejen que los Alpes suizos les roben el corazón, tal como me lo robaron a mí. Será una de esas experiencias que no solo enriquecen tu álbum de fotos, sino tu espíritu viajero para siempre.
Información útil a tener en cuenta
Planifica tu aventura alpina sin contratiempos
1. La reserva anticipada es tu mejor amiga: No puedo enfatizar esto lo suficiente. Si tienen fechas específicas o desean una clase en particular, como la Excellence Class, ¡reserven con meses de antelación! Los asientos, especialmente los de ventana, vuelan como pan caliente. Yo lo aprendí a la fuerza intentando cambiar mi asiento a última hora, y aunque tuve suerte, la tranquilidad de tener todo listo desde el principio no tiene precio. Además, al reservar con tiempo, a veces se pueden encontrar mejores tarifas o asegurarse de que el itinerario coincida perfectamente con sus planes de viaje por Suiza. ¡No lo dejen para el último momento!
2. Aprovecha los pases de viaje: Si planean moverse mucho por Suiza, un Swiss Travel Pass, Eurail Pass o Interrail puede ser un salvavidas para su presupuesto. Con estos pases, el billete del Glacier Express ya está cubierto, y solo tendrán que pagar la tarifa de reserva de asiento. Esto puede suponer un ahorro considerable y permite explorar otras maravillas del país sin preocuparse por billetes adicionales. ¡Es el tipo de truco que solo la experiencia te da!
3. Elige la estación que te hable al alma: Cada estación ofrece una perspectiva diferente. El invierno es mágico con su manto blanco, perfecto para los amantes de los paisajes nevados de postal. El verano, con sus valles verdes y cascadas, invita a la exploración y a días más largos. Yo me enamoré del invierno, pero mi hermana, que lo vivió en verano, no paraba de contarme de los colores vibrantes. Piensen qué tipo de escenario les emociona más y planifiquen en consecuencia para una experiencia a medida.
4. Prepara tu kit de confort a bordo: Aunque el tren es súper cómodo, un viaje de 8 horas requiere algunas previsiones personales. Un buen libro, unos auriculares para la música o el podcast (además de los del tren), y quizá tus propios snacks o bebidas favoritas. Yo siempre llevo una manta ligera, incluso en invierno, porque el calor de la cabina puede variar y me gusta sentirme súper acogedora. ¡Pequeños detalles que hacen una gran diferencia!
5. No te olvides de explorar los destinos finales: Zermatt y St. Moritz no son solo puntos de inicio o fin, ¡son destinos en sí mismos! Dedícales tiempo para explorarlos. El Matterhorn en Zermatt es una vista que te roba el aliento, y St. Moritz ofrece una elegancia y un entorno natural que merece la pena disfrutar. Yo aproveché para hacer una pequeña caminata en Zermatt y fue el complemento perfecto a la aventura sobre raíles. ¡No te limites solo al tren, vive la experiencia completa de los Alpes!
Puntos clave a recordar
Tu viaje perfecto en el Glacier Express te espera
Para cerrar con broche de oro esta guía, quiero dejarles un pequeño resumen de lo que considero esencial para que su viaje en el Glacier Express sea simplemente perfecto y sin estrés. Primero, la planificación lo es todo: desde la elección del asiento (recuerden, la derecha de Zermatt a Chur y la izquierda en sentido contrario) hasta la clase en la que deciden viajar, cada decisión contribuye a la magia de la experiencia. No se queden con la primera opción si pueden investigar un poco más. Segundo, la anticipación en las reservas es crítica, especialmente si viajan en temporada alta o desean la codiciada Excellence Class; los suizos son muy organizados y esperan lo mismo de sus visitantes en cuanto a reservas. Tercero, consideren siempre la opción de un Swiss Travel Pass o similar para optimizar costos, ya que el ahorro puede ser considerable y les permitirá disfrutar de otros atractivos sin remordimientos. Cuarto, no subestimen la importancia de los detalles personales, como llevar sus propios snacks o incluso una botella de vino si desean un brindis más íntimo y económico. Y finalmente, recuerden que este viaje es mucho más que un simple traslado; es una inmersión sensorial en el corazón de los Alpes suizos, una oportunidad para desconectar y maravillarse. Dejen que el Glacier Express les regale recuerdos que perdurarán toda la vida, tal como lo hizo conmigo. ¡Preparen sus cámaras, pero más importante aún, preparen sus corazones para una aventura inigualable!
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ero, como buenos exploradores, siempre surgen preguntas, ¿verdad? Así que, he recopilado las que más me hacen y les traigo mis respuestas más sinceras, basadas en lo que yo misma viví.Q1: ¿
R: ealmente vale la pena invertir en el Glacier Express, especialmente si el presupuesto es ajustado? A1: ¡Uf, esta es la pregunta del millón! Y mi respuesta, con la mano en el corazón, es un rotundo “sí, pero con matices”.
Verán, el Glacier Express no es un tren cualquiera; es una experiencia de inmersión total en la majestuosidad de Suiza. Recuerdo que, antes de subirme, también me lo pensé mil veces por el coste (porque, seamos sinceros, Suiza no es precisamente barata, ¿verdad?).
Pero una vez allí, viendo esos paisajes pasar, entendí que no estaba pagando solo por un billete, sino por un recuerdo imborrable, una postal viviente que se graba en el alma.
Ahora, si el presupuesto aprieta, no se preocupen, ¡hay trucos! Yo descubrí que no es necesario hacer el recorrido completo de Zermatt a St. Moritz, que dura unas ocho horas.
Puedes optar por tramos más cortos, como de Andermatt a Zermatt o de Chur a St. Moritz, que te dan una probadita igual de espectacular sin desequilibrar tanto la cartera.
Además, y aquí viene un tipazo para ahorrar, si están planeando moverse bastante por Suiza, consideren seriamente adquirir pases como el Swiss Travel Pass, el Half Fare Pass o el Day Pass.
Con estos, el coste del billete del Glacier Express puede reducirse significativamente, pagando solo la reserva de asiento que es obligatoria para todos.
¡Créanme, esto hace una gran diferencia! Mi consejo es verlo como una inversión en bienestar y belleza, y si pueden, ¡adelante! Q2: ¿Cuál es la mejor época del año para viajar en el Glacier Express y qué asiento recomiendas para capturar esas fotos de ensueño?
A2: ¡Ah, la elección del momento y el lugar perfectos para la foto! ¡Me encanta! Miren, he tenido la suerte de viajar por los Alpes en diferentes estaciones y les aseguro que el Glacier Express es mágico en cualquier época del año, pero cada una tiene su encanto particular.
Si sueñan con un “país de las maravillas” invernal, con montañas cubiertas de nieve inmaculada y valles que parecen sacados de un cuento de hadas, entonces el invierno (de diciembre a marzo) es lo suyo.
Las vistas nevadas son absolutamente impresionantes. Eso sí, los días son más cortos, así que les recomiendo tomar el tren más temprano para aprovechar al máximo la luz.
Si prefieren ver la naturaleza despertando, con los primeros brotes verdes y aún algunos campos de nieve derretida, la primavera es preciosa. El verano, por su parte, les regalará prados llenos de vida, arroyos brillantes y una vegetación exuberante.
Y si, como yo, adoran los colores cálidos, el otoño con sus bosques teñidos de oro y rojo es simplemente sublime. ¡Cada estación es un espectáculo diferente!
En cuanto al asiento para esas fotos de infarto, ¡apúntenlo bien! Si viajan de Zermatt a Chur o St. Moritz, intenten sentarse en el lado derecho.
Y si hacen la ruta inversa, de Chur/St. Moritz a Zermatt, el lado izquierdo les ofrecerá las mejores panorámicas. Esto es crucial para no perderse joyas como el Viaducto de Landwasser o el impresionante desfiladero del Rin, conocido como el “Gran Cañón de Suiza”.
¡Y un secretito! Aunque las ventanas panorámicas son geniales, a veces dan reflejos. Si quieren una foto sin brillos, usen las pequeñas ventanitas que se abren entre los vagones.
¡De nada! Q3: He oído hablar de la “Clase Excellence”. ¿Qué la hace tan especial y realmente merece la pena el coste extra comparado con otras clases?
A3: ¡La Clase Excellence! ¡Ah, qué maravilla! Es cierto que el nombre ya evoca algo distinto, ¿verdad?
Después de probarla, puedo decirles que es una experiencia que eleva el viaje a otro nivel. Piénsenlo así: si la Primera Clase ya es genial, la Excellence es como la versión VIP de esa exclusividad.
La diferencia principal es que aquí cada asiento es individual y garantizado junto a la ventana, ¡nadie se interpone entre tú y el paisaje! Los vagones son de diseño personalizado y ofrecen muchísimo más espacio y comodidad.
Pero lo que realmente la hace especial es el servicio. Tendrán un conserje personal a bordo que se encargará de todo, desde la bienvenida en el andén hasta el transporte del equipaje.
A mí me encantó el detalle del bar exclusivo, el “Glacier Bar”, donde puedes disfrutar de cócteles y vinos finos mientras contemplas el paisaje, e incluso un cúpula con una brújula dorada que gira con el tren.
Y hablemos de la gastronomía: ¡es una delicia! Incluye un aperitivo de bienvenida con champán y un exquisito menú de cinco platos con acompañamiento de vinos regionales, todo preparado fresco a bordo.
Además, cada asiento cuenta con una tableta y auriculares con un sistema de infoentretenimiento para aprender más sobre la ruta. Es una experiencia de lujo diseñada para veinte personas por vagón, lo que asegura un ambiente íntimo y tranquilo.
El coste extra, que ronda los 420-540 CHF como suplemento a un billete de primera clase, es significativo. ¿Merece la pena? Si, como yo, buscan una ocasión especial, un viaje de “una vez en la vida” o simplemente quieren mimarse con el máximo confort y servicio, ¡absolutamente!
Es una inversión en una experiencia inolvidable donde cada detalle está cuidado al milímetro. Si el presupuesto lo permite y valoran la exclusividad, ¡no lo duden!






